Me llamo Pablo Castillo y tengo 30 años. Mi carrera deportiva empezó en mi preadolescencia con el taekwondo WTF, donde logré mantenerme siempre en el podio, obteniendo medallas de oro, plata y bronce cuando la competencia era más firme. Tras encontrar repetitivas las competencias de este deporte, decidí apostar por el muay thai, donde pude disfrutar aún más de los combates. Sin embargo, como ocurre en muchas carreras, por motivos laborales, familiares y una lesión en el codo, tuve que dejar el deporte.
Al cumplir los 29 años, y tras años de una vida sedentaria, decidí regresar, pero esta vez a una disciplina más completa. Con el apoyo de mi esposa, inicié mi entrenamiento para una próxima competencia de MMA de la mano de un grande de la época del todo vale, Sebastián García.
Ahora, un año y medio después de haber retomado, he llegado a competir fuera del país. De hecho, acabo de volver de pelear en Mendoza, Argentina, donde logré ganar el oro en combate con armas, oro en K-1, oro en Kudo, plata en katas (formas) y me traje el trofeo de la competencia en MMA. Como se puede ver, no me cierro a competir en otras áreas; mientras pueda pelear y competir, soy feliz. Actualmente, mis metas van dirigidas a querer llegar más lejos, saber qué tan arriba puedo llegar y competir con los más fuertes. Quiero vivir de mi sueño. Nunca es tarde para soñar, y tampoco es tarde para cumplir mis metas.